Sospechosavisión / falsaceguera | Sofía Echeverri
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Sospechosavisión / falsaceguera

de la serie amorfo mal

Sospechosavisión / falsaceguera es una exhibición que propone una secuencia simultánea de obras, producidas en series distintas entre sí, aunque atravesadas por elementos en común. Lo que define a cada serie en su despliegue de imágenes y los aspectos que permiten la interpretación en cadena de todo lo exhibido, muestra que un núcleo discursivo en lo de Sofía Echeverri consiste en lo que se conoce en el contexto de la postmodernidad como las tecnologías del yo, es decir, la representación de situaciones –”figurativas” y “abstractas”- en las que el sujeto de la imagen o la secuencia formal lleva a cabo ceremonias de autoexploración (anacoresis) buscando obtener conocimiento sobre las experiencias cotidianas o acerca del campo en el que se mueven ese yo o esas formas, y que en este caso aparecen como imágenes que entablan diálogos –tensos, irónicos, afirmativos– con referencias al medio artístico contemporáneo.

 

La lectura comparada del conjunto de series y la comparativa al interior de cada pieza en concreto (precisamente porque están hechas bajo la lógica de la intervención), funciona en los términos de la visión de un palimpsesto plástico, de un “documento” en el que se notan marcas hechas encima de capas que también contienen grafismos. Así, los dos niveles de dibujo, ya sea por superposición de papeles o por cohabitación de figuras dispares en un mismo soporte, configuran iconografías o estructuras contradictorias que producen, básicamente, dos tipos de significado: Por un lado, el despliegue de secuencias de elementos geométricos circulares que revelan la esencia de las figuras naturalistas y por otro, formaciones lineales complejas que representan procesos de colapso o mutaciones en los que el principio del orden y el de la expansión aleatoria coexisten.

 

La estética de las obras en las que se ven conglomerados de formas post-geométricas y pro-orgánicas a modo de meandros (serie Células), moviliza un registro en el que la abstracción está abierta y deja de ser la elección de un estilo moderno de representación visual, pues alude, en su táctica de estructurar esquemas extravagantes, a un relato sobre la transformación que proviene de la relación desmoderna que plantearon las prácticas abstractas de los últimos treinta años (Cfr. Franz Ackermann, el colectivo Knowbotic Research, Peter Halley) cuando involucraron este tipo de visualidad con la necesidad de construir mapas o modelos de fragmentos de la realidad social, económica y mental. Los juegos que posibilitan el trabajo con algunas políticas de la intervención, dan consistencia discursiva a la obra de Sofía Echeverri, en un medio cultural muy discursivo y poco consistente; en paralelo, la fijación productiva de dicho discurso por generar aportaciones en la estética basada en los sistemas, provee las condiciones para mirar sospechosavisión / falsaceguera reconociendo que estamos del lado del sentido.

— erick castillo